
Redacción ENE /
Con el objetivo de mitigar la escasez de agua y fortalecer la producción agropecuaria, el gobierno de Hidalgo ha invertido más de 220 millones de pesos en la construcción de infraestructura para almacenar lluvia en zonas rurales.
A través del programa de ollas de captación, se han edificado 98 estructuras en 57 municipios, capaces de almacenar cerca de 294 millones de litros de agua. Estas reservas se destinan al riego agrícola y al abastecimiento de ganado, beneficiando directamente a comunidades productoras.
La estrategia busca aprovechar los escurrimientos pluviales, reducir el impacto de la sequía y mejorar la seguridad alimentaria, priorizando regiones con mayor rezago hídrico y viabilidad técnica para su instalación.
Autoridades estatales adelantaron que el programa continuará en 2026 con la ampliación de la infraestructura, con la intención de consolidar alternativas sostenibles para el campo y garantizar mejores condiciones para las y los productores.
