
Por Karla García
En Hidalgo, el modelo de movilidad incluyente impulsado por la Secretaría de Movilidad y Transporte (Semot) y el Sistema Integrado de Transporte Masivo de Hidalgo (Sitmah) busca ampliar el acceso al transporte público para personas con discapacidad, adultos mayores y usuarios con movilidad reducida, aunque su alcance todavía se concentra en rutas específicas.
Las unidades adaptadas, que operan principalmente en rutas alimentadoras del sistema Tuzobús, están diseñadas para facilitar el traslado de sectores con mayores barreras físicas. Sin embargo, su uso no es exclusivo, ya que también están disponibles para la población en general, bajo el principio de que el transporte público debe ser accesible para todos.
Uno de los puntos clave del esquema es el subsidio estatal, que permite mantener una tarifa general de 10 pesos, así como un costo preferente de 5 pesos para adultos mayores y personas con discapacidad. Además, se contempla el transbordo sin costo adicional dentro del sistema, medida que busca reducir el gasto diario en traslados.
A pesar de estos avances, la cobertura de unidades con accesibilidad universal sigue siendo limitada en comparación con la demanda total, por lo que el servicio aún no llega de forma equitativa a todas las zonas del estado.
Autoridades estatales han señalado que la incorporación gradual de más unidades adaptadas forma parte de una estrategia para ampliar la cobertura y responder a las necesidades de la población, particularmente en colonias con alta afluencia.
El transporte incluyente representa un paso hacia la integración social, al facilitar el acceso a servicios básicos como salud, educación y empleo; no obstante, especialistas coinciden en que su consolidación dependerá de una expansión sostenida y de garantizar condiciones óptimas de operación en todo el sistema.
