
Por Paulina García
Aunque la ley obliga a los centros comerciales a ofrecer estacionamiento gratuito como parte de su infraestructura básica, la administración de Galerías Pachuca justifica el cobro actual de 20 pesos por hora, alegando “costos de operación” y “servicios de calidad”.
La administradora del complejo, Grissell Ubilla Ramírez, aseguró que la tarifa vigente está “por debajo del costo real del servicio”, el cual —según sus estimaciones— asciende a 50 pesos por hora.
Sin embargo, su defensa pasa por alto un punto clave: la gratuidad del estacionamiento no es opcional, sino una obligación legal para este tipo de establecimientos.
Ubilla argumentó que el cobro se sostiene en una inversión mensual de dos millones de pesos en mantenimiento, sensores, luminarias LED y vigilancia.
“Vale la pena pagar un espacio donde no te rayen el coche ni te roben el estéreo”, afirmó, como si la seguridad fuera un privilegio y no un derecho básico del consumidor.
En una ciudad donde el salario mínimo apenas supera los 248 pesos diarios, destinar 40 o 60 pesos por una visita de un par de horas equivale a pagar por respirar aire acondicionado. Mientras las familias ajustan gastos y los comercios locales buscan atraer clientes, Galerías Pachuca planea un incremento “solo inflacionario” para 2026, que elevaría la tarifa a 30 pesos por hora.
Paradójicamente, mientras el Congreso del Estado analiza una iniciativa para regular tarifas y evitar abusos, la administración del centro comercial condiciona su apoyo a que los precios se ajusten según “la calidad del servicio”.
En otras palabras: si te cobran caro, es por tu bien.
