
Redacción ENE /
Como parte de las acciones para fortalecer la transparencia y garantizar procesos de contratación más confiables, la Contraloría del Estado de Hidalgo dio de baja a 359 proveedores que no acreditaron su situación legal ni actualizaron la información requerida para permanecer en el Padrón de Proveedores y Contratistas de la Administración Pública Estatal.
La medida forma parte de una estrategia de revisión y depuración impulsada para asegurar que únicamente las empresas y personas físicas que cumplen con la normatividad vigente puedan participar en procedimientos relacionados con recursos públicos.
De acuerdo con la dependencia, durante febrero se iniciaron 433 procedimientos de baja y se notificó a los proveedores involucrados para que presentaran la documentación necesaria y regularizaran su estatus. Sin embargo, la mayoría no respondió a los requerimientos o no logró comprobar que mantenían actividad vigente.
Tras el proceso de revisión, 359 registros fueron cancelados de manera definitiva, mientras que 74 proveedores atendieron las observaciones y lograron conservar su inscripción al actualizar su documentación.
Las autoridades señalaron que estas acciones buscan mantener un padrón confiable, actualizado y apegado a la legalidad, además de reforzar los mecanismos de vigilancia en el uso de los recursos públicos.
Con esta depuración, el Gobierno de Hidalgo reafirma su compromiso con la rendición de cuentas y la transparencia, al garantizar que solo proveedores que cumplen con los requisitos establecidos puedan formar parte de los procesos de contratación estatal.
