
Por Karla García
México, 24 de febrero.- La Auditoría Superior de la Federación (ASF) publicó su Auditoría 194 donde exhibe varias adjudicaciones directas a la empresa Casa Plarre, S.A. de C.V., propiedad de Adrián Glief Cervantes Covarrubias y su padre Jaime Cervantes Hernández, sobre el Servicio Integral de Anestesia, en diversos estados como Yucatán, Baja California, Quintana Roo, Ciudad de México y Jalisco. El modus operandi es el mismo: en algunos casos publican licitaciones donde los proveedores no aceptan prestar los servicios, y el IMSS entonces decide buscar, fast pass y por arte de magia, a Casa Plarre, S.A. de C.V., y esta empresa decide “sacrificarse” y prestar el servicio y ajustarse a los tabuladores que ellos tienen, sin cambiarle ni una coma.
En casi todos los casos la ASF detectó irregularidades en las fechas y horarios de adjudicación. Es el caso de Baja California, donde el 26 y 27 de abril, el IMSS solicitó las cotizaciones a los proveedores, y tan solo un día después, el 28 de abril, ya se le había adjudicado el contrato a Casa Plarre S.A. de C.V., y el 9 de mayo ya se celebraba el contrato.
En el caso de Quintana Roo, pasó lo mismo, el 17 de julio de 2023, después de que la empresa Biodist, S.A. de C.V. no aceptara el contrato, el IMSS solicitó cotizaciones a los proveedores, y apenas tres días después ya le adjudicaba directamente el contrato a Casa Plarre, S.A. de C.V.
Los mismo sucedió en Jalisco donde, incluso, Casa Plarre, S.A. de C.V. fue adjudicada antes de que la institución fuera hiciera la búsqueda a de esta empresa en la lista de contratistas sancionado.
En todas las auditorías practicadas a los contratos con este proveedor, curiosamente el IMSS no tenía registro de diversos procedimientos que se pagaron, faltando número de folios, matrículas y firma de los médicos que, supuestamente, practicaron anestesia a pacientes. En una consulta que se hizo en diversos hospitales involucrados, fuentes consultadas indicaron que Casa Plarre, S.A. de C.V. muchas veces inventa varios de los servicios prestados, a fin de cobrar sumas millonarias al instituto.
Lo anterior también se pone en evidencia dentro del reporte de Auditoría 194 que publica la Auditoría Superior de la Federación, donde en todos los contratos celebrados, el IMSS no entregó a la ASF la información completa de los procedimientos aplicados y devengados en materia de anestesia, incluso el propio instituto contestó que en varios casos no tenía esa información, mientras que en el reporte Casa Plarre S.A. de C.V. sí entregó supuestas listas completas, llenas de nombres y supuestas firmas de médicos que practicaron servicios de anestesia. ¿Qué curioso que el proveedor sí tenga, supuestos registros, mientras que el IMSS no tenga nada o incluso tenga la información incompleta? ¿La ASF está protegiendo al proveedor Casa Plarre, S.A. de C.V.?
Se dice que Casa Plarre, S.A. de C.V., actualmente es una empresa en quiebra, pues las deudas y malos manejos que han realizado sus propietarios, Adrián y Jaime Cervantes, los han llevado en la desesperación, y a incurrir en malas prácticas, corrupción y tráfico de influencias.
