
Por Karla García
Paisanos de los habitantes de las comunidades de Joquela y Tlacolula, en el municipio de Tianguistengo, Hidalgo, contrataron helicópteros privados con un costo aproximado de 20 mil pesos por hora para trasladar alimentos y ropa a sus familiares de esas localidades, luego de que los caminos quedaron bloqueados por deslaves provocados por las lluvias recientes.
De acuerdo con testimonios de pobladores, el pueblo quedó sepultado bajo los escombros, y aún existe riesgo de nuevos derrumbes.
La situación ha generado una severa escasez de víveres, mientras que la ayuda oficial continúa siendo insuficiente.
Un grupo de habitantes viajó hasta Pachuca, capital del estado, para solicitar apoyos y exigir la intervención de las autoridades.
En redes sociales, otros vecinos reportaron que varias familias han tenido que refugiarse en comunidades cercanas ante el peligro de nuevos deslizamientos de tierra.

Durante su visita a Tianguistengo, el gobernador Julio Menchaca Salazar fue abordado por damnificados que reclamaron ayuda urgente para restablecer la comunicación y atender los daños ocasionados por los deslaves, que han dejado decenas de personas incomunicadas.
“Soy de Tlacolula, donde el río se llevó todo a su paso. Tenemos adultos mayores y ya no hay alimento. Contratamos un helicóptero con apoyo de la comunidad, porque no han llegado las despensas”, expresó una mujer afectada durante el encuentro con el mandatario.
Menchaca respondió que las condiciones meteorológicas habían dificultado el acceso a las zonas afectadas, pero aseguró que el gobierno estatal trabaja para atender las necesidades de la población.
“Son 155 comunidades incomunicadas. Hoy el clima nos permite avanzar. No es por falta de atención; contamos con helicópteros, pero no podemos arriesgar vidas. Entiendo la desesperación”, declaró el gobernador.
Hasta el momento, en la comunidad de Joquela se reporta una menor desaparecida y seis personas fallecidas a consecuencia del deslave.
