
El exdirigente estatal critica la reelección de Alejandro Moreno al frente del tricolor y afirma que el PRI ha perdido competitividad
Por Karla García
Pachuca, Hidalgo. — El exdirigente estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Hidalgo, José Antonio Rojo García de Alva, anunció este lunes su decisión de “poner una pausa” a su militancia partidista, tras manifestar su desacuerdo con la reelección de Alejandro Moreno Cárdenas como presidente nacional del PRI.
En una carta dirigida “al priismo”, Rojo García de Alva calificó la permanencia indefinida del actual dirigente nacional como un factor que resta y no suma al partido, al señalar que los malos resultados electorales y la crisis de liderazgo son evidencia del debilitamiento institucional del tricolor.
“Un dirigente nacional que le resta y no le suma al PRI. Los resultados electorales y la actual condición política en que se encuentra el Partido son evidencia muy clara de esta aseveración”, expresó el exdirigente.
Rojo, quien ha ocupado diversos cargos dentro del PRI y en la administración pública estatal, aseguró que su decisión no busca influir en otros militantes ni convocar a renuncias colectivas, sino que responde a una reflexión personal y política.
“Tampoco es una invitación o convocatoria a nadie para adoptar medidas semejantes, pues nunca intentaré hacerle daño a una institución de la cual recibí tantas oportunidades”, puntualizó.
Trayectoria y peso político en Hidalgo
José Antonio Rojo García de Alva ha sido una figura relevante en la estructura del priismo hidalguense durante las últimas dos décadas. Fue dirigente estatal del PRI, diputado local, diputado federal, y precandidato a la gubernatura de Hidalgo en 2016, cuando compitió internamente frente a Omar Fayad Meneses.
Además, ha tenido una destacada participación dentro de la Confederación Nacional Campesina (CNC), a la que en su carta reafirmó su “lealtad y afinidad a su historia, principios y causas”.
Contexto nacional: fracturas en el PRI
La decisión de Rojo se suma a una serie de rupturas y distanciamientos dentro del PRI a nivel nacional, provocados por la polémica reelección de Alejandro Moreno al frente del Comité Ejecutivo Nacional, avalada por el Consejo Político Nacional en julio de 2024.
Esa decisión generó el rechazo de varios exgobernadores, legisladores y cuadros históricos del partido, quienes acusan a la dirigencia actual de perpetuarse en el poder y de conducir al tricolor hacia la irrelevancia electoral tras su pobre desempeño en los comicios de 2024.
En Hidalgo, la salida de Rojo García de Alva representa una pérdida simbólica y política importante para el priismo local, que ya enfrenta una profunda recomposición tras la derrota del PRI en la gubernatura en 2022 y su debilitamiento en los ayuntamientos y el Congreso local.
“El PRI ha dejado de ser competitivo”
En su mensaje, Rojo lamentó que la actual dirigencia nacional haya sacrificado la posibilidad de renovación interna y de recuperar la confianza ciudadana:
“Con su permanencia indefinida en la presidencia, se sacrifica al PRI y a la esperanza de sus militantes y simpatizantes de que pudiera volver a ser un partido competitivo, vigoroso y renovado.”
Pese a su salida, el político hidalguense reiteró su agradecimiento al partido, afirmando que en el PRI se formó y desarrolló como servidor público, y que su decisión obedece a convicciones personales, no a diferencias locales.
